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sábado, 15 de septiembre de 2012

Padre Cipriano Barace

Hoy, 16 de Septiembre, se cumple 

el 310º aniversario del martirio del 


Padre Cipriano Barace, uno de los 


más grandes misioneros jesuítas 


en América.












Las aventuras y penalidades que sufrió a lo largo de los 27 años que pasó como misionero, son inimaginables. Leer su biografía es entrar en la vida de un tipo de hombre que en la actualidad es difícil imaginar: aventurero, comerciante, médico y cirujano, arquitecto, explorador, ganadero, escritor, relaciones públicas, etc.


El padre Cipriano Barace, había nacido en el pueblo Roncalés de Isaba el 5 de Mayo de 1641. 
Era hijo de Pedro Barace Sumarguillea y María Mainz, ambos roncaleses. Pasó los primeros años de su infancia en su pueblo natal, donde casi pierde la vida en 2 ocasiones: La primera, cuando estuvo  punto de ser linchado por unos campesinos, q lo acusaban de haberles quemado una borda para ganado; y en la segunda, estuvo a punto de ahogarse en una gran inundación q asoló a Isaba.

UBICACIÓN DE ISABA

Gracias a la ayuda económica de su 
hermano Pascual, marchó a Valencia y allí realizó estudios de Filosofía y Teología.
Aunque al no poder pagarle todos sus 

estudios, Cipriano tuvo que emplearse 
en casa de un médico como preceptor de 
sus hijos para costearse la carrera de Teología.





Una vez finalizados sus estudios regresó 
a Isaba y fue nombrado beneficiado por 
la parroquia de Isaba. Nacía así su vocación religiosa.




Por su admiración a su paisano, San Francisco Javier se enlista en la Compañia de Jesús y a los 29 años marcha a predicar al Perú. El 11 de junio de 1673 es nombrado sacerdote en Lima.
Luego en 1674 sería destinado al Alto Perú, actual territorio de Bolivia, allí predicaría entre los Moxos, a los cuales les enseñó la ganadería.

Se dice creo unos 15 puestos de misión y que convirtió a unos 11.000 nativos.

El 28 de julio de 1675, acompañado del Padre Pedro Marbán y del hermano José del Castillo, con un indio mojo como intérprete, salió de Santa Cruz de la Sierra en una canoa, por el río Guapay abajo, a explorar los llanos de Moxos. Se encontraron con un país inmenso, donde la gente vivía dispersa, con familias separadas por odios profundos, que se negaban a convivir formando poblados. A su vez las diversas naciones se odiaban entre sí y no mantenían relaciones comerciales entre ellas. A todo este desorden social se agregaba el clima, las inundaciones casi permanentes, las diversas lenguas, las distancias y la pobreza. Barace empezó inmediatamente a explorar los ríos Mamoré, Itenes, Bení y otros afluentes del Madeira, que a su vez desemboca en el Amazonas.
Por este tiempo su compañero y superior, el Padre Marbán, compuso la primera gramática de la lengua moja. Cuatro años estuvo enfermo de fiebres y al volver a Sta. Cruz le desaparecieron sin dejar rastro. En esta ciudad pasó el tiempo muy ocupado aprendiendo a tejer y a armar un telar que más tarde había de introducir en Moxos.
Cuando volvió a los llanos de Moxos, después de haber estado cierto tiempo, aunque sin provecho alguno, entre los indios chiriguanes, llevaba ya en su mente fecundas ideas de organización. Organizó a las familias en pueblos de 500 a 600 habitantes y fundó su primera misión el día 25 de marzo de 1682 con el nombre de N. Sra. de Loreto.
Llevaba ocho años de esfuerzos titánicos y surgía la primera ciudad en vías de civilizarse.
En dos años y medio bautizó a todo el pueblo y a los cinco años tenía ya dos mil habitantes. Entonces surgió el grave problema del abastecimiento. Los indios alegaban que las tierras vecinas no podían alimentar a tanta gente reunida. El Padre Barace se percató del peligro que amenazaba a su ciudad y se aprestó para la lucha. En su sangre roncalesa estaba incrustado el modo de vida nativo: los ganados que veranean en el Pirineo e invernan en la Ribera, las almadías que navegan por el peligroso Ezka, le eran familiares.
Expuso a su superior su idea de traer ganado, semillas, arados y otras cosas útiles para la misión y recibió como respuesta el más decisivo apoyo moral. Acompañado de un puñado de indios se fue río arriba luchando contra la corriente del Río Grande. En Sta. Cruz de la Sierra recorrió las casas de los hacendados pidiendo ayuda y reunió hasta 200 cabezas de ganado vacuno. El cómo llevar los animales hasta Loreto era un problema casi insoluble. Bajar más de 400 kms. río abajo era tarea arriesgadísima en aquel tiempo, sin otro medio que las frágiles piraguas de los indios en aguas plagadas de caimanes.
Aquí surgió el «mayoral y vaquero» que llevaba adentro y emprendió la marcha terrestre hacia Loreto. Tuvo que desaguar ríos, atravesar pantanos, romper selva, repuntar el ganado que quería volverse y luchar con los indios que le abandonaban.
La tenacidad de este roncalés es admirable.
El Obispo de La Paz, contemporáneo suyo, D. Nicolás Urbano de la Mata nos dice en su valioso libro: «Ibase quedando solo el ganado, el Padre, con increíble tesón lo rodeaba, metiéndose a veces hasta la rodilla en los pantanos y lodazales».
En 54 días de marcha llegó a Loreto con 84 cabezas de ganado vacuno. Este se multiplicó de tal manera que hoy día el departamento de Bení cuenta con dos millones de cabezas, descendientes de las que llevó el Padre Barace.
Y la ciudad de Trinidad, fundada más tarde por él, cabeza del departamento actual de Bení, le dedicó una plaza el año 1925, en atención a su memorable marcha de verdadero pionero internando en la comarca amazónica de Bolivia las primeras cabezas de ganado vacuno. 

Puesta en marcha la reducción de Loreto, la inquietud misionera y exploradora lo llevó a 14 leguas al norte del río Mamoré a un lugar solitario donde un indio vivía en una cabaña. Fue bien acogido y alojado en medio de la gran pobreza del lugar. Pronto empezó a recorrer los alrededores y a ponerse en contacto con los indios llevando su vida agreste, pescando y cazando con ellos para poder subsistir. Con su celo ardiente consiguió atraer a algunas familias para que hicieran un pueblo en aquel lugar que él había elegido. Pero como muchas familias estaban divididas por odios profundos empezó la ardua labor de conciliación. 
Sus negociaciones tuvieron éxito y logró pacificar a las gentes que consintieron en vivir formando una ciudad que él mismo trazó. 
Los organizó en familias con su cabeza autoritaria, juez, alcalde, policías y otras autoridades. Creó agricultores con arado, ganaderos, herreros, carpinteros, tejedores. 
Hizo una iglesia de tres naves, con curiosas maderas talladas, de la que fue arquitecto y obrero. Sin embargo, no hizo casa para él y se contentaba con dormir en el hueco de un altar sin ninguna protección. A esta ciudad la llamó Santísima Trinidad, y hoy es la capital del departamento del Bení (Bolivia).
Cuando tuvo dos mil habitantes empezó a catequizarla. Les compuso canciones religiosas al son de bigüela en lengua moja cuyos sones se oyeron muchos años por calles y plazas. 
Pero en lo que más insistía el Padre era el rosario y en la frecuencia de los Sacramentos. Esta práctica constante iluminaba la vida espiritual de los moxos que llegaron a ser los más fervorosos cristianos del oriente boliviano. 
Su espíritu inquieto de explorador le llevó a descubrir la antigua ruta de los incas llamada de Coroyco, que acortaba el camino de Lima de 40 jornadas en 15. Para ello tuvo que realizar, acompañado de nativos, cuatro expediciones sucesivas, descubriendo a los indios caches y el paso para el Virreinato de Lima. Cuatro años de esfuerzos con tres derrotas y fama de haber perecido en la empresa. Pero volvió sano a Trinidad, donde se le recibió casi como a un resucitado. 
Para dar una pálida idea de los trabajos del P. Barace basta leer la obra citada del Illmo. D. Nicolás Urbano de la Mata, que se conserva en la Biblioteca Nacional de Chile. Nuestro héroe hizo jornadas durísimas por terrenos tan húmedos que no se podía encender fuego alguno, por barrancadas tan fragosas que tuvo la feliz idea de fabricar almadías como las de su tierra. Tuvo que «valerse de la industria, buscar algunos palos, que entretejidos unos con otros sirviesen de mal segura barca». 
Sus continuas exploraciones en busca de nuevas naciones para Dios lo llevaron hasta los tapacuras, a 40 leguas al oriente de Moxos, a los confines del Chaco, donde aprendió la lengua guaraní, y a los lejanos baurés, en los confines del Brasil. 


El 16 de Septiembre de 1702, cerca de la frontera boliviano-brasilera, cuando se dirigía a una de las misiones jesuítas, fue interceptado por unos nativos, q disparon sobre él una serie de flechas, hiriéndolo en un muslo y en un brazo, y luego arrebatándole la cruz q portaba, fue rematado de un golpe de macana en la cabeza.
Tenía 61 años.

Cuando Bolivia proclamó su independencia separándose del Virreinato de La Plata, quedaba la ardua tarea de definir sus fronteras. Enojosos litigios con Perú y Brasil que hubieran sido fatales para Bolivia se resolvieron gracias a los «hechos posesores» realizados por los jesuitas y principalmente por el Padre Cipriano Barace. 

En su honor el 16 de Septiembre es la fiesta patronal de Isaba.
Posiblemente en los años próximos sea beatificado.


IMAGENES PADRE BARACE


Martirio Padre Barace, relieve en roble.
Sillería del coro de Isaba (Navarra)

















Casa natal Padre Barace en Isaba, Valle del Roncal (Navarra).













Monumento al Padre Barace en Trinidad, municipio capital del departamento del Beni (Bolivia).

















Placa homenaje al Padre Barace en su casa natal en Isaba, Valle del Roncal (Navarra).














Grabado en madera sobre el martirio del Padre Cipriano Barace.
Sucre (Bolivia).

lunes, 2 de enero de 2012

Julián Gayarre

Sebastián Julián Gayarre Garjón fue un notable tenor navarro, uno de los mejores de todos los tiempos.

Nació el 9 de Enero de 1844 en Roncal, Valle del Roncal. Era hijo de Mariano Gayarre Mainz y María Ramona Garjón Jandua, ambos roncaleses.





PRIMEROS AÑOS:



Nació en el seno de una familia humilde, originaria del Valle del Roncal. Luego de abondonar sus estudios primarios, comienza con 13 años, a trabajar como pastor. 

UBICACIÓN RONCAL                                                                                   ESCUDO RONCAL


A los 15 años su padre le envía a Pamplona, donde le espera un trabajo en una mercería. Es aquí donde se produce su primer encuentro con la música, en 1859. Luego de ver pasar una banda musical delante del negocio, abandonó el mismo para seguir a la banda. Esto le valió descubrir su pasión por la música y también el despido de su trabajo.
Regresa a Roncal.
Al año siguiente consigue un trabajo de herrero en Lumbier. 



Se cuenta que Gayarre tenía por costumbre cantar mientras trabajaba, por lo que un compañero le ofreció apuntarse al recién creado Orfeón Pamplonés que dirigía Joaquín Maya, quien lo admitió como primer tenor, al escuchar la voz del joven Gayarre.
Así entró en contacto con el mundo del solfeo de la mano del método de Hilarión Eslava, maestro navarro de Burlada, quien le ayudó a marchar al Conservatorio de Madrid como becario, donde ganó el segundo premio de canto en 1868.
Con 25 años y tras ser rechazado por el maestro Gaztambide, regresó fracasado a Pamplona.
Sus protectores y amigos de Pamplona le consiguieron una beca de la Diputación Foral de Navarra que le llevó a estudiar a Milán (Italia), donde alcanzó un éxito clamoroso en apenas tres meses. A partir de ese momento su carrera fue imparable.
Triunfó en Bolonia, Roma, en la Ópera de San Petersburgo (donde cantó por primera vez su ópera predilecta, La favorita), Moscú, Viena. Su consagración definitiva llegó el 2 de enero de 1876, en La Scala de Milán con La favorita, obra que le colocó como primer tenor del mundo.
Sus actuaciones en Londres, Buenos Aires, Austria, Alemania, el Teatro Real de Madrid, Sevilla, Liceo de Barcelona, Nápoles, la Ópera de París... le valieron el sobrenombre de «senza rivali, le Roi du chant».
En Mayo de 1876 se presentó con gran suceso en el teatro Colón de Buenos Aires.
En diciembre de 1889, en Madrid, accedió a cantar Los pescadores de perlas, a pesar de encontrarse enfermo, probablemente de un cáncer de laringe. Salió a escena y al atacar una nota aguda se le quebró la voz y sufrió un desvanecimiento. Gayarre cae en una profunda depresión que, unida al cáncer, le lleva a la muerte a las 4:25 de la madrugada del 2 de enero de 1890, a los 46 años de edad, en Madrid.
Julián Gayarre murió soltero, pero se sabe que tuvo una hija con la tiple María Mantilla que se llamó como su madre y a la que Gayarre no olvidó en su testamento.
En Roncal, su pueblo natal, se encuentra el panteón-mausoleo erigido en su honor, obra de Mariano Benlliure. Allí es donde descansa su cuerpo embalsamado. Antes de su embalsamamiento, los doctores que le siguieron durante su enfermedad le extrajeron la laringe (actualmente, se puede ver en el Museo de Navarra). 
La casa en Roncal que regaló a sus padres ha sido convertida en Casa-Museo. El amor que sintió por su pueblo natal le llevó a financiar la construcción de las escuelas, así como del frontón.
En 1902 se inaugura en Pamplona el Teatro Gayarre en memoria del tenor.

IMAGENES











Julián Gayarre ataviado como Fernando de la ópera ¨La favorita¨, quizás su mejor interpretación.
Monumento a Julián Gayarre en Pamplona.



Casa natal de Julián Gayarre en Roncal.
Hoy es el Museo Julián Gayarre.



Frontón del Roncal que Gayarre obsequió a su pueblo.





Detalle monumento a Julián Gayarre en Pamplona.
Mausoleo de Julián Gayarre en Roncal.











Gayarre ataviado como Vasco da Gama para la ópera ¨La africana¨. 






























VIDEOS

Alfredo Kraus interpretando a Gayarre - Vasco-navarro soy


Josep Carreras interpretando a Gayarre - Una furtiva lágrima


martes, 13 de diciembre de 2011

Martín de Azpilikueta

Martín de Azpilkueta Jaureguízar, fue un filósofo, teólogo y canónigo navarro, uno de los más importantes intelectuales de su tiempo.

 Nació en Barásoain, en la comarca de Tafalla (Merindad de Olite), el 13 de diciembre de 1492 y falleció en Roma, el 21 de junio de 1586. Era conocido como el Doctor navarrus y pertenecía a una familia noble de orígen baztanés, los Azpilikueta, de la cual San Francisco Javier, era miembro por parte materna.
Era primo en segundo grado de la madre del santo, María de Azpilicueta.







Nació en el seno de una familia noble agramontesa de origen baztanés. Hijo de Martín de Azpilcueta y de María de Jaureguízar, oriundos de los palacios de sus apellidos situados en el valle de Baztán.
En 1509 inicia estudios de Filosofía y Teología en la Universidad de Alcalá, fundada entonces por el cardenal Cisneros, donde permaneció durante 4 años. Graduado en ambas ciencias, cursó después Derecho Canónico en la universidad de Toulouse, la más famosa en aquel tiempo para el estudio de esta disciplina. Obtuvo la cátedra de Cánones de dicha universidad a la edad de 26 años, impartiendo clases en dicha universidad, así como en la de Cahors.
Durante su estancia en Toulouse se ordenó sacerdote, regresando a Navarra en 1523, a pesar de las ofertas recibidas para permanecer en dicha universidad. En el viaje de vuelta, se detuvo en Roncesvalles, cuyo prior era en aquel momento Francisco de Navarra, donde tomó el hábito de de la Orden de Canónigos regulares de San Agustín cuando contaba 30 años de edad.
En compañía del prior de Roncesvalles pasó a la universidad de Salamanca en 1524. Estando en Salamanca, y aún antes de obtener en ella cátedra alguna, fue promovido por Carlos V a una plaza en el Consejo Real de Navarra y le concedió también una canonjía en la catedral de Pamplona, aunque rehusó ambos cargos. En Salamanca se vio obligado a doctorarse de nuevo en Cánones, pues esta universidad no aceptaba los grados obtenidos en otras.
Fue catedrático en Salamanca durante de catorce años, en el transcurso de los cuales asistió en cierta ocasión a escucharle el emperador Carlos V, ante el cual disertó acerca del origen democrático del poder. Formó discípulos, entre los que se cuentan Diego de Covarrubias (1512-1577), el jurisconsulto portugués Arias Pinelo, Francisco Sarmiento y Pedro Deza (1526-1600)
Por orden del emperador pasó a la Universidad de Coímbra (Portugal), recién fundada por los monarcas portugueses. Una vez allí, el rey Juan III le concedió en 1538 la cátedra de Prima de Cánones y una renta anual de ochocientos cincuenta ducados, además de una chantría en la catedral de aquella ciudad.
Durante su estancia en Coimbra, además de su actividad docente, ejerció influencia en la vida pública portuguesa como consejero y confesor de personalidades ilustres. Fue consultado acerca de diversos asuntos por los tribunales de la Inquisición y se le quiso dar un obispado, lo cual rehusó. Y después de dieciséis años de docencia en aquella Universidad, determinó abandonar aquel reino para emplearse en el estudio y en las tareas necesarias para la publicación de sus obras.
Después de jubilarse en 1555, regresó a Navarra para acoger a tres sobrinas suyas huérfanas. En su viaje se detuvo en Valladolid, donde la princesa regente Juana le encargó la visita de dos monasterios. Uno de ellos era el de San Isidoro de León, que ya había visitado veinte años atrás. En esta ocasión se le encomendó dar solución a las diferencias que los religiosos del monasterio tenían con su abad, cumpliendo dicho cometido con gran prudencia.

CASA NATAL DEL DOCTOR NAVARRUS EN BARASOAÍN











 UBICACIÓN DE BARASOÁIN EN NAVARRA
(Click en la imágen para ver en grande)








Ya anciano, en 1577, fue enviado por Felipe II a Roma, donde permanecería hasta su muerte, para encargarse de la defensa del también navarro Bartolomé de Carranza, arzobispo de Toledo y cardenal primado de España, acusado de herejía ante el tribunal de la Inquisición. Concluido el largo y complejo proceso durante el pontificado del papa Pío V, y gracias a la brillante defensa del Doctor Navarrus, Carranza, que iba a morir poco después de conocer la sentencia, fue al fin absuelto de los cargos que se le imputaban.
Junto con el trabajo que requería la defensa del arzobispo de Toledo, y la edición en latín de muchas de sus obras, ingresó como consultor en el Supremo Tribunal de la Penitenciaría, a propuesta de Pío V y de Carlos Borromeo. Fue también muy estimado por los pontífices Gregorio XIII y Sixto V, quienes acudieron con frecuencia a Martín de Azpilcueta en busca de consejo acerca de materias muy diversas.
Una vez fallecido, conforme a su voluntad, fue sepultado en la iglesia de San Antonio de los Portugueses de dicha ciudad.

Pensamiento

Considerado a la vez como teólogo, jurisconsulto y economista. Autor de numerosos ensayos. Perteneció a la llamada Escuela de Salamanca junto con otros jesuitas, dominicos y franciscanos, muy anteriores a los fundadores de la Economía Clásica (Gran Bretaña, siglo XVIII, Adam Smith y sus seguidores, entre otros), que se tienen generalmente como iniciadores de la economía moderna, sin serlo.
Se ocupó de los efectos económicos de la llegada de metales preciosos de América, siendo precursor de la teoría cuantitativa del dinero; hizo notar la diferencia existente entre la capacidad adquisitiva del dinero en los distintos países según la abundancia o escasez de metales preciosos que hubiera en ellos. Define lo que se llamó la teoría del valor-escasez en los siguientes términos: "Toda mercancía se hace más cara cuando su demanda es más fuerte y su oferta escasea".
También hizo una de las primeras exposiciones del concepto de la preferencia temporal, es decir, que a igualdad de circunstancias, los bienes presentes siempre se valorarán más que los bienes futuros. Esta idea está en la base del concepto de interés de la Escuela Austríaca, que lo considera uno de sus precursores. Defendió la licitud del cobro de intereses en préstamos, contra el criterio de la iglesia católica de entonces.

Obras

Las principales obras de Martín de Azpilcueta, muy estimadas por teólogos y canonistas de todos los tiempos, son:
  • Manual de Confesores y Penitentes, publicado en Coimbra en 1553, obra que fue numerosas veces reproducida tanto en castellano como en latín. En 1569, aparecieron unas "Additiones al Manual"
  • De Usuras y Simonía, en las que el autor justifica la licitud de los préstamos con interés (1569, acompañanado a las "Additiones al Manual").
  • Tratado sobre las rentas de los beneficios eclesiásticos, "De redditibus beneficiorum Ecclesiaticorum...", que alcanzó numerosas ediciones a partir de su primera publicación en Valladolid (1566).
  • Comentario Resolutorio de Cambios.
  • Enajenación de las Cosas Eclesiásticas.
  • Comentario sobre los expolios de los clérigos.
  • Cuatro Comentarios de Regulares.
  • Tratado de las Horas Canónicas y de Oración.
  • Tratados del Rosario.
  • Silencio en el Oficio Divino.
  • Capitulo Inter Verba.
  • Capitulo Humanae Aures,
  • Tractatus de Finibus Humanorum Actuum,
  • Tratado de Penitencia,
  • Tratado de Indulgencias y Jubileo,
  • De Rescriptis,
  • Tratado de Juditiis, etc.
Sus obras completas se publicaron en Venecia (1598) bajo el título de "Compendium horum omnium Navarri operum".

Premio Martín de Azpilcueta
Desde el año 2004 el Gobierno de Navarra a través del Instituto Navarro de Administración Pública convoca anualmente el Premio Martín de Azpilicueta para trabajos de estudio e investigación sobre las Administraciones Públicas, el sector público de Navarra y el Derecho Civil Foral de Navarra.


(ENTRADA SIN TERMINAR)

IMAGENES










































martes, 17 de mayo de 2011

Pablo Sarasate

Martín Melitón Pablo de Sarasate y Navascués nace el 10 de Marzo de 1844, día de San Melitón en Pamplona, Navarra. Su padre era Miguel Sarasate Juanena, de Pamplona y su madre Francisca Javiera Navascués Oharrechena, de Orbaiceta, un pequeño pueblo del Valle de Aezkoa, dentro de la Selva de Irati. Tuvo tres hermanas: Micaela, Francisca y María.
Fue un talento precoz y sus padres supieron calibrar rápidamente el futuro de su hijo. Toma lecciones y toca desde muy temprana edad. Su primer concierto lo brinda a los 7 años en La Coruña (Galicia) para sorpresa de todos.

Estudió en Santiago de Compostela (Galicia) entre 1846 y 1849 con José Courtier, primer violín de la Catedral y profesor de la Escuela de Música de Santiago de Compostela. En 1852, se traslada a Pontevedra (Galicia), donde continúa sus estudios musicales con el músico local Urbano Casasvellas. Es asiduo de los ensayos de la banda del Regimiento Aragón, que dirige su padre.
En 1852, cuando Pablo Sarasate apenas tenía 8 años, es visto en una presenatción en La Coruña por escritora Juana de Vega, Condesa de Espoz y Mina, la cual quedó maravillada al escuchar al prodigio y a partir de ese mismo año le concedió en una pensión para estudiar en Madrid.
Sarasate en agradecimiento le dedicaría su primera composición, una mazurca ¨Mi primera inspiración¨ de 1882.
Una vez en la capital de España, la Reina Isabel II le concede una beca para ampliar sus estudios en París (Francia), a donde se traslada en 1856, y allí ingresa en el Conservatorio bajo la tutela de Jean-Delfin Alard. En dicho viaje a París, al pasar por la localidad de Biarritz, él y su madre enferman, y fallece la madre, lo que deja huérfano a la edad de 12 años.
En 1857, obtiene el Premio de Violín del Conservatorio de París, y dos años después comienza su carrera de concertista que lo llevará por toda Europa y América.
Ganó premios, destacó en sus lecciones y enseguida fue premiado y reconocido como el gran concertista que era.

El éxito rápido y seguro como ejecutante le hace olvidar sus deberes como alumno de armonía y composición. Llegados a este punto, es conveniente señalar si ésta, fue o no, una correcta decisión. Probablemente el reconocimiento de las limitaciones para la creación, hayan predispuesto al músico español para seguir los caminos de la fama por mar y tierra y dejar breves momentos para la escritura de piezas de especial virtuosismo en digitación y firmeza con el arco. Parece que no escapó ningún rincón del Viejo Continente a las visitas de Sarasate. Desde Portugal hasta los países nórdicos y varias visitas a Londres y consuetudinarias vueltas a la tierra natal fueron constantes en él. América del Norte y Sudamérica pudieron gozar del concertista a la par que los privilegiados europeos.
Memorables son sus conciertos y recitales. La tenaz formación musical y el espíritu ahíto de triunfo de Sarasate lo mantuvieron en activo hasta su muerte. Señalan las críticas y crónicas de la época que su fuerza radicaba más en la sutileza de interpretación que en el fuego temperamental que caracterizó a un Paganini aunque no careció el navarro de las dotes que perpetuaran al italiano, a saber, ataque, pasión, flexibilidad y una natural facilidad para el violín. Su técnica de la mano izquierda fue también proverbial así como la velocidad de ejecución, pero siempre coincidían todos, en los matices de perfecta musicalidad y la afinación única de Sarasate. Arrancaba el más hermoso sonido que pueda esperarse del violín sin mostrar el enorme esfuerzo.
El Sarasate compositor es el aspecto que escapa a la leyenda puesto que hoy en día están sus obras a disposición de todos quienes así lo deseen. Se adivina o se infiere por el grado de dificultad técnica de las piezas del catálogo (no muy extenso) que los elogios de antaño debieron ser sinceros. No hubiera compuesto Sarasate lo que él mismo no se atreviera a tocar con propiedad y brillantez. Una constante en sus obras es el folklore español como punto de partida y como principal elemento rítmico y melódico. Una repasada a estas obras nos arroja Danzas Españolas: Malagueña, Habanera, Romanza andaluza, Jota Navarra, Playera y Zapateado. Fantasía sobre la ópera Carmen para violín y piano (luego para orquesta y violín), Canción gitana y una Introducción y tarantela para el violín aquí cambió España por Italia conservando el acento folklorizante.

CONSIDERACIÓN MUNDIAL Y DATOS CURIOSOS

Es generalmente considerado uno de los 3 mejores violinistas de todos los tiempos junto al italiano Nicolo Paganini y al Lituano nacionalizado Estadounidense Jascha Heifetz.
Le fueron dedicadas numerosas obras de importantes compositores contemporáneos, como la Sinfonía Española de Eduard Lalo, el Concierto No. 3 para violín y orquesta de Camille Saint-Saëns y muchas otras importantes joyas del repertorio del instrumento.

Fue tal su maestría en la composición y ejecución del violín, que Sir Arthur Conan Doyle, hace que en uno de sus relatos cortos ¨La liga de los pelirrojos¨, su más famoso e inolvidable personaje, el inspector Sherlock Holmes luego de haber resuelto un caso, aproveche la visita del maestro navarro al St. James´s Hall de Londres para acudir a escucharlo.

Otro dato curioso, que no puede aseverarse al 100%, pero hay quienes lo afirman, es que el escritor chileno Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, tomó, debido a su admiración, el nombre del gran maestro navarro
para componer su seudónimo, con el que es mundialmete reconocido... ¨Pablo Neruda¨.

Tuvo dos Stradivarius, uno se lo compró a J.B. Vuillaume; y el otro a los Sres. Gand & Bernardel.En su testamento, Sarasate cedió su violín Stradivarius y 25.000 francos al Conservatorio de Madrid para la organización de un premio que llevara su nombre y que terminaría convirtiéndose en el Premio Nacional de Violín.

SARASATE Y SU AMOR POR PAMPLONA

Pablo Sarasate sólo vivió los 2 primeros años de su vida en la ciudad que lo vio nacer, sin embargo ello no infirió en el eterno amor que tuvo hacia su tierra natal y a toda Navarra en general.

Gran embajador de Pamplona en el mundo, a través de sus giras artísticas por Europa, América y Asia, el más universal de los músicos que ha tenido Navarra acudió ininterrumpidamente a las fiestas de San Fermín durante las tres últimas décadas de su vida, donde fue recibido en olor de multitud. En Pamplona se prodigó en conciertos, tertulias, paseos y encuentros con sus paisanos.
Promovió en 1879 la fundación de la Orquesta Santa Cecilia, de la que fue Presidente Honorario.
En 1897 la ciudad creó un museo con su nombre, que hoy sigue albergando muchas de sus preciadas pertenencias.
En 1902 el Ayuntamiento de la ciudad  le nombró Hijo Predilecto de Pamplona y huésped de honor, y le acogió de nuevo a su muerte, en 1908, meses después de que le entregara las insignias de la Gran Cruz de Alfonso XII.
Sus restos descansan hoy en un bello mausoleo levantado en el cementerio de Berichitos de Pamplona.
En 1991 el Gobierno de Navarra crea el Concurso Internacional de Violín “Pablo Sarasate” de periodicidad bienal.
Hoy en día, el antiguo Paseo Valencia de la capital navarra, lleva el nombre del gran violinista.


Pablo Sarasate siempre repetía ésta frase:
¨Bien saben mis queridos paisanos que siempre seré el mismo, es decir, un gran amante de mi pueblo y por consiguiente de todos los Navarros¨.

FALLECIMIENTO

Sarasate muere el 20 de Septiembre de 1908 en su casa de Biarritz (Francia), llamada ¨Villa Navarra¨, a consecuencia de una fuerte angina de pecho. Tenia 64 años.

FOTOS DE PABLO SARASATE




















MÚSICA DE SARASATE
Zapateado interpretado por Itzhak Perlman

Capricho vasco

Jota Navarra interpretado por Wei Wen

viernes, 1 de abril de 2011

San Fermín



(Pamplona, apróx. 267 – Amiens, 25 de septiembre de 303)

Fue un misionero cristiano primer obispo de Pamplona y de Amiens, cuya iglesia construyó. Mártir de la iglesia católica y primer mártir de orígen navarro. Fue decapitado a los 36 años de edad.
Es patrón de Amiens, y copatrón de Navarra junto con San Francisco Javier.

Según la leyenda, nació en Pompaelo o Pompalón, una Civitas romana emplazada sobre la aldea vascona llamada Iruña, en la lengua local ¨la ciudad¨ (la actual Pamplona). Era hijo de un senador pagano de nombre Firmo, quien era un alto funcionario de la administración romana que gobernó Pamplona a mediados del siglo III y de Eugenia, quien pertenecía a una familia noble romana. Tenía 2 hermanos Fausto y Eusebia.
La predicación de San Honesto, discipulo de Sarturnino de Tolosa, quien había marchado a la península ibérica tras ser milagrosamente liberado de su prisión en Carcasona(Francia), conmovió a sus padres, quienes sin embargo no se convirtieron hasta oír al propio San Saturnino, quien viajó inmediatamente a Pamplona a predicar.
Saturnino habría bautizado a Fermín (Otros dicen q lo hizo San Honesto) y a sus padres en el lugar que hoy se llama popularmente pocico de San Cernin.
Bajo la tutela de Honesto el joven Fermín aprendió la religión y el arte de la prédica. A los 18 años fue enviado a Tolosa, donde sería ordenado por Honorato (probablemente Navarro de nacimiento) obispo de Tolosa y discipulo de San Saturnino. Luego decidió volver a su tierra y predicar en Navarra, organizó la iglesia en Pamplona, fue su Primer Obispo y años después marchó a predicar a las Galias (norte de Francia), recorrió toda la región de la Picardía e incluso llegó a los Paises bajos, convirtiendo gran cantidad de gentes.
 
Tras su paso por Beauvais, cayó preso por orden del pretor romano Valerio, un duro opositor del Cristianismo, quien lo mandó a encerrar encadenado y ordenó que se lo azotara cruelmente. Fermín soportó los azotes y siguió predicando desde su cárcel, donde convirtió a presos y también a carceleros. No resultó muerto porque el mismo Valerio murió mientras Fermín estaba en prisión en una revuelta militar, y el sucesor de Valerio, Sergio, también falleció por una infección. El pueblo irrumpió en las mazmorras y lo dejó en libertad para que siga con su prédica.
Luego se asentó en Ambicum (Amiens), capital de la Picardía Francesa. Habiendo organizado la construcción de la iglesia local, fue nombrado obispo de la ciudad a los 31 años. Allí convirtió a la fé cristiana a más de 3.000 personas.
La oposición oficial a la doctrina cristiana llevada a cabo por el emperador Diocleciano le granjeó la cárcel más de una vez.
Fue en una cárcel de Ambicum (Hoy Amiens) donde cayo preso por pedido de los tiranos Sebastián y Longino, regentes Romanos de la región, y tras negarse a cesar su prédica cristiana, fue mandado a decapitar por la noche dentro de la propia celda, por temor a que el pueblo se enfurezca por la muerte de su Obispo. Tenía 36 años.
Su cuerpo fue recogido por Faustiniano, un senador de origen romano convertido por San Fermín, y padre de Firmio(llamado así en honor a San Fermín) tercer obispo de Amiéns(Fermín II), quien le dió cristiana sepultura en un terreno de su propiedad a las afueras de la ciudad.
Cerca de trescienientos años más tarde el 13 de enero del año 615, San Salvio, obispo de Amiéns, guíado en sueños por la luz divina, halló en cuerpo del santo y lo trasladó a la catedral de Amiéns.
En 1186 el obispo Pedro de París llevó de Amiens a Pamplona una reliquia de la cabeza de Fermín.

Su santoral se celebra el 25 de Septiembre como San Fermín de Amiéns, aunque actualmente en Pamplona, su ciudad natal, su santoral se celebra el 7 de julio, donde se llevan a cabo unas fiestas de fama internacional, los Sanfermines. Éstas fiestas duran del 6 al 14 de Julio, en las que destacan los encierros de toros.
En Pamplona durante los Sanfermines todo el mundo lleva un pañuelico rojo anudado al cuello, eso representa el martirio del santo y no, como se cree comúnmente, la sangre derramada por su decapitación.

Pero también se celebra en Pamplona, el mismo día de su martirio, el 25 de Septiembre, lo que se conoce popularmente como San Fermín txikito.

Es además patrono de la Diócesis de Pamplona, y las cofradías de boteros, vinateros y panaderos.


IMAGENES


Imagen de San Fermín en la hornacina de la calle Santo Domingo en Pamplona.






Allí es donde los mozos que van a corren el encierro de los Sanfermines le cantan al santo para pedirle protección. Se le canta tanto en español como en euskera, el siguiente pregón.

A San Fermín pedimos                                        Entzun arren San Fermin
por ser nuestro patrón,                                        Zu zaitugu patroi
nos guíe en el encierro                                         zuzendu gure oinak
dándonos su bendición                                        entzierro hontan otoi








San Francisco Javier

Francisco (Francés) de Jaso Azpilcueta Atondo y Aznáres de Javier, nació el 7 de abril de 1506 en el Castillo de los Jaso (Javier, Navarra), fue un religioso y misionero navarro miembro del grupo precursor de la Compañía de Jesús y estrecho colaborador de su fundador, Ignacio de Loyola. Se destacó por sus misiones que se desarrollaron en el oriente asiático y en el Japón. Recibió el sobrenombre de Apóstol de las Indias.
Fue el primer misionero en predicar en los 5 continentes.
Francisco Javier era políglota, su lengua materna era el euskera, pero hablaba castellano y dominaba el latín. Escribió buena parte de sus cartas en castellano y portugués. Algunas misivas incluyen una inscripción en italiano y otras contienen frases en latín. Se sabe que escribió algunos textos en tamil, malayo y japonés, pero no se han conservado.
En su predicación, Javier se sirvió cuando pudo de intérpretes locales, aunque aprendió a manejarse con desigual soltura en varios idiomas asiáticos (konkaki, malayalam, tamil, indonesio, chino, japonés...). En Japón tuvo que cambiar la palabra que había utilizado inicialmente para referirse a Dios (Dainichi), porque no se ajustaba al concepto cristiano de un Dios personal.

Fue beatificado en 1619 y canonizado por el Papa Gregorio XV en 1622 junto a San Ignacio de Loyola, Santa Teresa de Jesús, San Isidro Labrador y San Felipe Neri con el nombre de San Francisco Javier. Sólo 70 años después de su muerte.
En 1622, la Diputación del Reyno nombró a San Francisco Javier patrono de Navarra y así lo ratificaron las Cortes en 1624, título compartido con San Fermín y con Santa María La Real.
Fallece el 3 de diciembre de 1552 en la isla de Sanchón (China), cuando se proponía predicar en tierra firme China.


SUS PADRES
Su padre fue Juan de Jasso Atondo, nacido en la Baja Navarra, doctor en leyes por la Universidad de Bolonia, miembro del Real consejo de Navarra del cual fue nombrado Presidente por el Rey Juan III de Albret, en 1484. También fue Maestro de finanzas del reino en 1472 bajo el reinado de Francisco I de Foix ¨Francisco Febo¨.
Su madre fue María de Azpilcueta Aznárez, nacida en el valle del Baztán, que pertenecía a una noble familia de orígen pireinaico de la que formaba parte Martín de Azpilicueta el llamado doctor navarrus. Su familia era la dueña del Castillo de Javier, donde nacería Francisco.

SUS HERMANOS
Era el benjamín de cinco hermanos: Sus hermanos eran Magdalena, Ana, Miguel y Juan.

Miguel de Jaso, el mayor y heredero de la familia. Quien vivirá en el Castillo y lo defenderá hasta la invasión Castellana.
Juan, que llevará el apellido materno, Azpilcueta, hombre de armas, será conocido como el capitán Azpilcueta y también será uno de los mayores defensores del reino invadido. Su residencia estaba en Obanos y Tafalla.
Ana de Jaso, quien se casará con Diego de Ezpeleta, Señor de Beire, y tendrá por nieto al famoso apóstol del Gran Mogol de la india, Jerónimo de Ezpeleta.
Magdalena de Jaso, la mayor de las hermanas, será Dama de honor de la Reina Isabel ¨La Católica¨, pero abandonará la corte para tomar los hábitos, retirándose al convento de Clarisas de Gandía, donde fue abadesa.

PRIMEROS AÑOS DE VIDA
Francisco nace el 7 de abril de 1506 en el Castillo de los Jaso, en Javier (Navarra), en el seno de una noble familia agramontesa.


Cuando tenía apenas 6 años, el Reyno de Navarra fue invadido por las tropas del rey de Castilla y Aragón, Fernando II ¨el católico¨, a cargo de Fadrique Álvarez de Toledo, el Duque de Alba y con el apoyo del bando beamontés navarro. Su familia fue una de las más destacadas defensoras del Reyno, tanto su padre como sus 2 hermanos mayores Miguel y Juan.
Su madre, euskalduna de nacimiento, le enseñaría a hablar la lengua euskera, la cual siempre tendría presente y reconocería como su lengua materna, incluso se dice que su última oración antes de expirar fue un rezo en euskera como aprendió de muy pequeño, como lo cuenta, entre otros, Iñigo Indart en su libro Francisco de Xabier, un jesuíta euskaldun del Viejo Reino (Xabierko Frantzisko. Erresuma Zaharreko jesuita euskalduna).


Castillo de Javier antes de la conquista de Navarra (1512)






Luego de la invasión castellana su familia tuvo que exiliarse en el Bearn (actual Francia), donde Francisco vivió hasta cerca de los 18 años, de donde sólo se marcharía ocasionalmente a estudiar en algunas localidades navarras, finalizando en Pamplona.

Jamás olvidó su tierra natal, ni su hogar en Javier, el cual tenía el sueño de reconstruir (fue destrozado parcialmente durante la invasión), pero tal vez por rechazo a la conquista de su reino, se autonombraba de nacionalidad cántabro o vizcaíno, jamás Navarro ni mucho menos Castellano. Sus famosos viajes los hizo bajo bandera Portuguesa.

Luego en 1524 decide marcharse a París a estudiar Humanidades y arte (filosofía) en la Sorbona.

JUVENTUD
Francisco, era un joven muy entusiasta y alegre, de buen porte y agraciada figura, que llega a París con apenas 19 años y se instala en el barrio latino, uno de los lugares más bulliciosos y festivos de todo París. A Francisco le gustaba beber, jugar a las cartas y cantar, y por la noche se escapaba de la escuela para divertirse por las calles y tabernas parisinas.
A los 22 años, conoce a un caballero guipuzcoano, cojitranco, 16 años mayor que él, ex capitán del ejército castellano en la invasión del Reyno de Navarra (luchó en contra de sus hermanos), con el que entablará una gran amistad, Iñigo de Loyola, quien a la postre sería conocido como Ignacio de Loyola, fundador de la Compañia de Jesús.
Iñigo y Francisco coincidieron en la misma habitación del Colegio Mayor de Santa Bárbara.
Mientras Francisco era muy sociable, divertido y con ansias de gloria, Iñigo era un hombre reservado, muy devoto y cuyo máximo anhelo era glorificar la palabra del señor y servir a la iglesia.
Iñigo le reiteraba incesantemente la misma pregunta al joven Francisco ¨¿De qué le sirve al hombre ganr todo el mundo, si pierde su alma?¨
Se recibe de Maestro en artes en 1530, luego iniciaría un doctorado en Teología.

El encuentro con Iñigo de Loyola cambiaría su vida y modificaría su fe. A partir de aquí su vida estaría ligada a la predicación de la palabra de Dios y sería junto al mismo Iñigo de Loyola, uno de los 7 fundadores de la Compañia de Jesús, el 15 de Agosto de 1534. Los otros 5 miembros fundadores fueron el saboyano Pierre Favre, el palenciano Nicolás de Bobadilla, el soriano Diego Laynez (sucesor de Ignacio de Loyola y II general de la Compañia), el toledano Alfonso Salmerón y el portugués Simâo Rodrigues de Azevedo.
 El 15 de agosto de 1534, fiesta de la Asunción de la Virgen, los siete se dirigieron a la capilla de los Mártires, en la colina de Montmartre, donde pronunciaron tres votos: pobreza, castidad y peregrinar a Jerusalén. Así nació la Compañía de Jesús como un grupo de amigos con un ideal religioso común.


 Sello de la Compañia de Jesús o Societas Jesu/Iesu. El trigrama "IHS", comprendido por las tres primeras letras griegas de "IHΣOYΣ" (Jesús), posteriormente fue interpretado como "Iesus Hominum Salvator", Jesús, Salvador de la Humanidad.









La aprobación papal se produciría recién el 27 de septiembre de 1540 cuando el papa Pablo III firmara la bula Regimini militantis ecclesiae. Francisco fue uno los más insistentes gestores para el reconocimiento papal y para obtener la bendición para el peregrinaje a Tierra Santa, el cual no pudo realizar al estallar la guerra entre Venecia y Turquia.

Francisco jamás pudo visitar Tierra Santa.


COMIENZO DE PREDICA

Durante su estancia en Venecia, en 1540, mientras esperaban el barco para ir a Tierra Santa, se dedica junto a sus compañeros a predicar por los alrededores. Ante la tardanza del viaje, vuelven a Roma y se ofrecen al Papa para ser enviados a cualquier otro lado. De allí parte hacia Lisboa a fines de 1540, donde dará comienzo la etapa más importante de su vida: la de misionero. El viaje a Portugal se debió a la solicitud del embajador portugués en Roma, Pedro de Mascarenhas, que pidió en nombre de Juan III de Portugal a Ignacio de Loyola algunos hombres suyos para enviarlos a las Indias Orientales. Para ese viaje Francisco fue nombrado por el Papa legado suyo en las tierras del Mar Rojo, del Golfo Pérsico y de Oceanía, a uno y otro lado del Ganges.


SUS VIAJES MISIONEROS

San Francisco Javier fue el primer misionero de los 5 continentes.
Dejará señales de su celo apostólico en Europa (Francia, Italia y Portugal); en América (islas de Fernado de Noroña y Abrollos, cercanas éstas últimas a Río Janeiro); en áfrica (Mozambique, Melinde y Socotora); en Asia (India, Malaca, Japón, China); en Oceanía (islas Molucas al norte de Australia).
El Papa Benedicto XV en la célebre encíclica Maximum illud, que inaugura una nueva época en la historia misionera de la Iglesia, afirma de Javier que "es digno de ser comparado a los mismos Apóstoles" (dignus est Apostolis ipsis comparetur).

Comenzó su viaje misinero el 7 de abril de 1541, día que cumplía 35 años, sale la expedición y llega el 22 de septiembre a Mozambique, previo paso por las costas del Brasil. Allí se queda hasta febrero del año siguiente.



ULTIMOS AÑOS Y MUERTE

El 24 de enero de 1552 llega a Cochín (Kochi, India) y el 18 de febrero a Goa (India). Después de solucionar algunos problemas de las misiones y preparar el viaje a China, parte rumbo a ese país el 14 de abril. Le acompañan en la aventura el padre Gago, el hermano Álvaro de Ferreira, Antonio de Santa Fe (que era de origen chino) y un criado indio llamado Cristóbal, y se embarcaron en la Santa Cruz capitaneada por Pereida.
Cuando llegan a Malaca (Malasia) tienen problemas con el Capitán de Mares, Alvaro de Ataide, que retrasa el viaje por dos meses e impide que Pereida siga al mando de la nao. Llegaron a la isla de Sanchón (Sancián, China)  a finales de agosto de 1552. Esta isla, distante a 10 Km de la costas chinas, árida y deshabitada en ese momento, era el lugar de encuentro entre los mercaderes chinos y portugueses.
Permanecen a la espera de la llegada de un barco chino que debe de introducirles, clandestinamente, en el continente, pero durante la estancia Francisco enferma gravemente.
El sábado 3 de diciembre de 1552 en la isla de Sanchón (China) muere Francisco de Javier de fiebres, en una choza de paja, cuando contaba 46 años de edad.

Su predica misionera se extendió por 11 años en los que recorrió más de 90.000Km (más de 2 veces la vuelta al mundo)

Su cuerpo es conducido a Goa (India), donde llega en la primavera de 1554, siendo enterrado en esa ciudad.



REFERENCIAS A SAN FRANCISCO JAVIER

Indira Gandhi dijo en 1976 una curiosidad sobre su país: «Cuando alguien enferma en la India, sea un cristiano, un hindú o un musulmán, invoca a San Francisco Javier».

Juan Pablo II, en su paso por España,  en 1982, visitó fuera de protocolo de viaje el castillo de Javier y dijo sobre el santo patrono navarro: “Javier es prototipo de misioneros en la línea de la misión universal de la Iglesia. Su motivación es el amor evangélico a Dios y al hombre, con atención primordial a lo que en él tiene valor prioritario: su alma, donde se juega el destino eterno del hombre: “¿Y qué aprovecha al hombre ganar todo el mundo y perder su alma?”.


SU LEGADO EN EL MUNDO

San Francisco Javier en la balaconada de la Plaza del Vaticano







 Sanchón (Sancián), China lugar donde dejó de existir el santo navarro, la iglesia que se aprecia en la izquierda de la foto, fue construida en el lugar de su muerte.
 Roma, aquí Francisco fue designado el primer secretario de la Compañia de Jesús. Una estatua de mármol está dedicada a su memoria en la Iglesia de San Lorenzo in Dómaso.





Iglesia de San Francisco Javier en París. Desde el frontón de la iglesia, el santo saluda a los caminantes del bulevard de los inválidos.



 Mozanbique, al fuerte que se ve de fondo, en ese entonces perteneciente al reino de Portugal, llegó el santo en agosto de 1541, exhausto y muy enfermo después de 4 meses de travesía marítima. Allí le curó el doctor Saravia, y luego de recuperado partó hacia la India.


 Vitral en Malaca, Malasia. Esta región fue visitada en varias ocasiones por el misionero navarro. La iglesia que poseé ese vitraux, lleva su nombre.

 Macao: los portugueses fundaron la ciudad de Macao en un terreno arrendado a las autoridades chinas.En 1604, ya fallecido Javier, la Compañía de Jesús levantó la iglesia de La Asunción. El templo fue devorado por un incendio en 1835 y hoy los turistas sólo pueden admirar la fachada.Una de las hornacinas conserva la imagen de Javier.
 Lisboa, Portugal: San Francisco Javier partió de Lisboa hacia las Indias el 7 de abril de 1541. La ciudad portuguesa conserva muy viva la memoria de su estancia
 Kenia: Malindi es actualmente una ciudad turística de Kenia, pero en el siglo XVI era un reputado puerto natural donde la expediciones portuguesas recalaban con frecuencia. El Coulam, la nave en la que viajaba Javier, se detuvo allí unos días en marzo de 1542. Una imagen regalada por Xabier Añoveros recuerda al santo en una vieja iglesia.
 India: La India fue el país donde Javier invirtió la mayor parte de su tiempo y de sus esfuerzos en Oriente. Su recuerdo pervive en muchos lugares. La imagen de la fotografía la pasean todos los años en procesión los habitantes de Quilon, en el estado de Kerala. Pertenece a una parroquia que lleva el nombre del jesuita navarro.
 India: En el templo Unteshwari Mata Mandir, en el estado indio de Gujerat, Javier está representado al estilo oriental. La estatua fue una iniciativa del jesuita estellés Manuel Díaz Gárriz.








 Javier desembarcó en Kagoshima el 15 de agosto de 1949. Le acompañaban el japonés Angiro, los jesuitas Cosme de Torres y Juan Fernández, y tres seminaristas.En el puerto de Kagoshima, un monumento recuerda hoy la llegada de todos ellos al país del sol naciente. Javier está representado además en la columna de la derecha.



 Goa, India fue la gran capital portuguesa de ultamar y el epicentro de la actividad misionera de San Francisco Javier. Allí descansan hoy en día sus restos, en la basílica del Bom Jesus. El templo acoge continuas peregrinaciones.







Castillo de Javier (Navarra), durante los dos primeros fines de semana de marzo, coincidiendo con la Novena de la Gracia, miles de peregrinos de toda la Comunidad inundan las carreteras que conducen al Castillo de Javier, para venerar al Santo. En unos predomina el espíritu deportivo y en otros el religioso, pero lo que nunca falta es el buen ánimo, necesario para recorrer los más de 50 kilómetros que en el caso de Pamplona le separan de Javier. El origen de estas marchas se remonta al siglo XIX.








ICONOGRAFIA











                                       



                                                                                                                         




















VIDEO
Para el que no le gusta leer mucho, acá tiene un video con una breve biografía del santo

Biografía San Francisco Javier